Por qué mutilas los actos con puntos suspensivos, si no es sorpresa, si no se manifiesta asombro, ni siquiera una espera, un descanso, siempre es un terminar a medias.
Por qué envuelves en paréntesis el impetú, la alegría de lo siguiente en duda inmediata.
Por qué acentúas la palabra estrés y la das por hecho en tu día a día, si tienes a la mano, ahora, llenarte de utopía
No es necesario vivir entrecomillado de humildad, no te hace justucia, no te salva.
¡Vive en emoción, exclamate!
Te cito: “Hoy es siempre todavía, toda la vida es Ahora”.
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